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Procesos de construcción de un hospital.

Procesos de construcción de un hospital.

¿cómo se construyen?

La construcción de un inmueble parte de una necesidad. Esta premisa se hace más evidente cuando las edificaciones buscan la prestación de servicios, como es el caso de un hospital. Para levantar un centro médico existen un sinnúmero de normas y guías para hacer de él un lugar seguro, confortable y eficiente. El proceso constructivo de un hospital es complejo desde el inicio hasta el final.

El equipo interdisciplinario que lo construye está conformado por ingenieros, arquitectos, técnicos y, por supuesto, médicos…los futuros ‘dueños de casa’.

“Para levantar un hospital, hay que pensar en los servicios que se van a ofertar y la clase de pacientes que se atenderán. Esto es parte del Programa Médico Funcional, un sistema de gestión y construcción hospitalaria”, dice la doctora Rocío Parada, consultora experta en capacitación, diseño, construcción e implementación de sistemas hospitalarios. Ella comenta que mientras más servicios presta la unidad médica, cada espacio requerirá especificaciones técnicas para su construcción.

A partir del hecho de que la salud es un servicio público, la calidad de las prestaciones se garantizará a través de la correcta interrelación de las diferentes áreas, producto de un buen diseño estructural.

Hospitales sin barreras
El concepto engloba temas constructivos, de gestión y administración. Parada cuenta que para que un centro médico no tenga barreras hay que considerar su accesibilidad, movilización de pacientes, metraje de la sala de espera, etc. “La Organización Mundial de la Salud exige que las construcciones hospitalarias sean antisísmicas, mucho más si se edifican en zonas de alta vulnerabilidad, como es el caso de nuestro país”, asegura la experta.

Un hospital sin barreras tiene cuatro características: seguridad, ecología, accesibilidad e inteligencia. Los centros médicos son considerados inteligentes cuando funciones como la seguridad biológica, física y operativa están automatizadas. La climatización de espacios, por ejemplo, es un aspecto fundamental que debe considerarse en los diseños estructurales.

La especialista explica que ha habido un cambio en el paradigma de la infraestructura hospitalaria. “Ahora, las unidades médicas son modulares, por lo que pueden adaptarse al terreno en el que van a ser construidas. Atrás quedaron los hospitales con zócalos enormes, paredes esmaltadas y corredores oscuros. Hoy, tienen amplios recibidores, iluminación natural y puertas sistematizadas”.

 

El Gobierno Nacional se ha enfocado en mejorar la infraestructura en salud del país y, gracias a ello, han surgido prototipos de hospitales de 20, 70, 200 y 400 camas. Estos centros médicos tienen un diseño único para que la estructura sea montada en cualquier lugar.

La accesibilidad es otro punto importante. A la par de la construcción, es necesario pensar en las vías de acceso para llegar y, en el diseño de los sistemas de saneamiento y cableado de la casa de salud. “No hay que dejar de lado la perspectiva de crecimiento. Se recomienda que entre el 35% y el 40% del terreno se proyecte para la creación de áreas verdes como jardines y oportunidad de crecimiento”, dice la experta.

Diseño y proyección
Ampliar un hospital –que no proyectó su crecimiento desde un inicio- resulta más costoso que construir uno nuevo. La doctora dice que “aunque la tendencia constructiva es ir hacia arriba, los hospitales son un caso especial. Es posible levantar más pisos siempre que se mantenga la interrelación de áreas. No se puede tener Emergencia en la planta baja y la Unidad de Cuidados Intensivos en el quinto piso. Esto incide negativamente en la eficiencia”.

Los diseños hospitalarios han evolucionado. Antes, la estructura ‘espina de pescado’ se basaba en un corredor largo con circulaciones entrecortadas. La tendencia duró años, hasta que la ‘verticalización’ fue incorporada a las unidades médicas.

La comunicación entre áreas es un eje transversal para el diseño de la ampliación hospitalaria. “Si no se toma en cuenta este factor, se genera mayor tráfico de pacientes en los pasillos y, en algunos casos, los usuarios pueden perderse. La ampliación involucra un análisis del proceso de atención: la entrada del paciente, su atención y salida”, asegura la experta.

Por esta razón, el médico es la mano derecha del constructor, pues es él quien conoce detalladamente las interrelación de unidades. Lograr el flujo correcto de pacientes es el reto de los contratistas. Esto permite salvar vidas y ahorrar recursos económicos y humanos.

Acabados hospitalarios
La iluminación incide directamente en los procesos quirúrgicos. Estos espacios han cambiado las lámparas tradicionales por los focos LED, que dan 90% más intensidad de luz directa, que cualquier otro tipo de iluminación. Los nuevos hospitales ya no tienen empotradas las tomas de oxígeno, sino que todo funciona gracias a sistemas modulares o paneles.

Las áreas de Imagen albergan máquinas de gran carga y, por su riesgo, los cuartos en los que se encuentran deben tener paredes plomadas. Por su peso, estas áreas están en los subsuelos y no en los pisos altos, pues demandarían demasiado esfuerzo de la estructura. Hoy, en lugar de tener este tipo de paredes, se instalan láminas de plomo. Si el área se mueve a otro lugar del hospital, las láminas se pueden trasladar y colocar en otro espacio.

Desde el 2013, Ecuador cuenta con una Guía de Acabados para Hospitales. En este manual se sugieren acabados como el tipo de puertas, colores, pintura, cerámica, vinil, etc, de acuerdo a cada área. Parada asegura que los mesones de plancha de granito han sido reemplazados por acero inoxidable y que ya no se usan anaqueles de madera. Estos cambios permiten que el hospital sea más bioseguro.

En cuanto a colores, la guía sugiere el blanco, celeste, beige y tonos pasteles. Aún así, tendencias internacionales dicen que los colores como el anaranjado, fucsia o turquesa, ayudan a reducir el estrés. Otro factor importante son los entrepisos, que generan una sensación de confort para evitar que el paciente se sienta encerrado.

Ecuador cuenta con una normativa que es parte del proceso de licenciamiento hospitalario. Esta dice que, por ejemplo, las salas de espera deben tener cinco sillas para cada consultorio y 1,5 m2 por paciente.

Ligado al metraje está el levantamiento de datos de los equipos que tendrá el hospital. El objetivo es garantizar un servicio de calidad.

Este proceso es importante para la construcción, pues considera aspectos como las necesidades de carga eléctrica, climatización, iluminación y alturas para que las máquinas se instalen. “No tomar en cuenta estos detalles representa un alto costo en la operatividad del hospital. A veces se deben derribar paredes solo porque los equipos no entran, de ahí su importancia”, asegura la doctora Parada.

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